Se trata de tres ninfas del saltamontes tetigónido (también conocido como grillo de matorral) Euconocephalus thunbergi, una especie que puede alcanzar entre los 5,7 y 6,5 centímetros de largo. Aunque suelen ser de color verde, también pueden adoptar tonos marrones dependiendo de su hábitat. La variante blanca podría tratarse de un individuo albino, aunque hasta que no alcance el estado adulto no podría afirmarse con seguridad. Sin embargo, el que llama más la atención es el rosa, que se piensa que es una forma extrema de la variante marrón1... y que podría suponer una pequeña fortuna para la descubridora si lo subasta por internet. Aunque parezca ridículo, hay coleccionistas que pagarían bastante por esta variante. Estamos hablando de un país donde algunas especies de escarabajos pueden alcanzar los 6.000 euros y más.
Leído en Asahi shinbun.

Un saltamontes rosa aparece en una casa japonesa.